Peña Vieja, por la Canal del Vidrio

2 de agosto 2016

por primera vez en los Picos de Europa, comenzamos las vacaciones por Peña Vieja. subiremos por la Canal del Vidrio, desde Áliva, y bajaremos por la Canalona para completar una simpática circular; hay que empezar ya a conocer estas majestuosas montañas.

Peña Vieja desde Áliva. foto: Félix Escobar
Peña Vieja desde Áliva, la Canal del Vidrio queda ubicada a la derecha. foto: Félix Escobar
al fondo Macizo Oriental o Andara. foto: Eva Abascal
al fondo Macizo Oriental o Andara. foto: Eva Abascal

pasamos junto a las Minas de Las Mánforas, en la base de la Canal del Vidrio. estas minas estuvieron activas hasta los años 80. lo blanco que se ve de lejos y parece una salina no es tal, son los estériles sobrantes generados por el refinado de la blenda (sulfuro de zinc)

Minas de Las Mánforas. foto: Eva Abascal
Minas de Las Mánforas. foto: Eva Abascal

la parte superior de la Canal del Vidrio se alcanza tras pasar una zona penosa de derrubios que al llegar a las paredes muestra una escapatoria hacia la derecha

zona escarpada de la Canal del Vidrio. foto: Félix Escobar
zona escarpada de la Canal del Vidrio. foto: Félix Escobar

luego ya hay un cómodo pero empinado camino que nos dirige hacia las cumbres

zona superior de la Canal del Vidrio. foto: Félix Escobar
zona superior de la Canal del Vidrio. foto: Félix Escobar

la parte final se junta con la senda proveniente de La Canalona y El Cable de Fuente Dé y sube hasta cima por entre rocas y pedreras

Peña Vieja 2.616m. foto: unos vascos que pasaban por allí...
Peña Vieja 2.616m. foto: unos vascos que pasaban por allí…
Torre Santa, en el lejano Macizo Occidental, desde Peña Vieja. foto: Eva Abascal
Torre Santa, en el lejano Macizo Occidental, desde Peña Vieja. foto: Eva Abascal

el descenso lo dirigimos hacia la Canalona, corredor de escombros que comunica con el transitado camino de Cabaña Verónica

Peña Vieja desde La Canalona. foto: Félix Escobar
Peña Vieja desde La Canalona. foto: Félix Escobar
Aguja de La Canalona. foto: Félix Escobar
Aguja de La Canalona. foto: Félix Escobar

dejando el frecuentado camino de El Cable a la derecha, volvemos a Áliva

Agujas de Tajahierro. foto: Eva Abascal
Agujas de Tajahierro. foto: Eva Abascal

ya está, aquí queda el vídeoreportaje de nuestra primera incursión en Picos de Europa.

Campbieil, vivac en la cima. salida promocional Club de Montaña Pirineos

16 y 17 de julio 2016

de nuevo en el Campbieil, esta vez será bastante distinta de la de hace un par de meses. en esta ocasión todo será más fácil y relajado pues se trata de una salida de alta montaña del Club Pirineos de Zaragoza. aprovecho la crónica realizada por Tomás, uno de los participantes, para plasmar las sensaciones de quien viene a estas salidas de Club, pero antes dejaré el vídeo correspondiente:

Sábado 16, Hotel Sanchez de Ainsa 10,15 de la mañana ; reunión de los participantes (5) y monitores (4) para llevar a cabo el almuerzo de rigor.
Viendo la elección de desayunos se pone de manifiesto la transversalidad de los asistentes; longaniza, combinado vegetal, hamburguesa vegetal, calamares, huevos fritos con panceta, bocata de lomo con tomate. Bienvenida diversidad.
Aclaraciones sobre la ruta hasta el punto de partida y sobre la actividad del día.
Objetivo; hacer un tres mil y vivaquear en él. Para el domingo, “algo haremos”, con tranquilidad, “según nos apetezca” o, como “veamos la cosa”, etc. O sea, la “cosa” no pintaba de alta montaña sino de senderísmo lúdico.

foto: Félix Escobar

A las 14 horas, por cómodos pastizales del río d´Estaragne progresamos en busca del collado que se esconde a la izquierda del circo, en dirección al Gran Pic Alharisses (que dejaremos a nuestra derecha). Solos durante el trayecto (luego dicen de la masificación del Piri) hasta poco antes de la llegada al Col de Estarange, que nos cruzamos con un grupo (4) familiar de Zaragoza, con un niño de 7 años, que volvían de realizar, casi nuestro objetivo del día. Lo dicho, senderismo puro. Y, ya en el col, con una francesa jovial, ligera de equipaje y simpática, que nos invita a la fiesta nocturna que se está preparando en Chalet d’Oredon. Alguno conjeturó que “tenia ganillas”, e incluso en lo diferente que podría ser la noche aceptando la invitación respecto al vivac programado, pero ya estábamos a 2800 mtr, no era cosa de bajar.

foto: Alberto Lasala
foto: Eva Abascal
foto: Eva Abascal
foto: Eva Abascal

Desde el Col, ya puedes entretener la vista con la negra cima de Pico Bugatet a la izquierda y el salpicado de neveros sobre las marrones/ocres y negras placas de esquistos en las laderas de la cresta de Cintes Blanques. Larga y tendida diagonal sorteando algún que otro nevero hasta que sin comerlo ni beberlo nos plantamos en Pic Estaragne (3009 mtr), palmadas, abrazos, incluso algún beso de felicitación y por supuesto, selfis.

foto: Félix Escobar
selfie: Víctor Maestro

Seguimos cresteando por esquistos 200 mtr más para alcanzar el objetivo del día, Pic Cambiel (3173), palmadas, abrazos, besos (a las chicas) de felicitación y selfis, de nuevo . Aquí la vista se solaza; a la izquierda Piau Engaly, y haciendo un barrido visual a derecha, Pico La Munia, el Perdido con su glaciar, el Cilindro, Brecha, Marbore , Astazou, Vignemale, no terminaría de nombrar si conociera al resto. Pero no es preciso levantar la vista para asombrarte, a ras de donde nos encontramos, mirando hacia el valle Cap de Long, tropiezas con el impresionante cresterío que partiendo del collado de Cap de Long termina en Pic Long, y de éste, a la arista de Cap de Long (no es vacilada lo de Long, todos topónimos terminan así).

foto: Félix Escobar
foto: Félix Escobar
foto: Félix Escobar
foto: Félix Escobar
foto: Félix Escobar
foto: Alberto Lasala
foto: Félix Escobar
foto: Cristina Serrano
selfie: Víctor Maestro
foto: Alberto Lasala
foto: Cristina Serrano
foto: Cristina Serrano

En fin, son las 19:30, hemos empleado 5 horas a ritmo tranquilo, tenemos las provisiones de agua bastante justas y el hambre bastante grande, y tenemos que hacer el checking para el alojamiento- cena – desayuno, en pico Lentille (lenteja) de 3150 mtr (en este tercer tresmil , de la tarde, ni nos felicitamos).
Vivac-Suit doble en última planta, para el inminente padre. Doble sencilla, para la representante de la Comunidad de Andalucía (Eva) y el Boss. Single última planta para Tomás-in. Triple en planta baja para Alberto, Cristina y Albert-in, y sencillas para Rubén y Tomás. Todas ellas con vista a la luna y estrellas y macizo del Perdido, e incluidas en el precio de la inscripción.

foto: Félix Escobar
foto: Alberto Lasala
foto: Alberto Lasala
foto: Félix Escobar
foto: Alberto Lasala
foto: Alberto Lasala
foto: Eva Abascal

No aburriré con la cena, porque los alta montañeros nos alimentamos con las vistas en altura.
¡Que atardecer!!, ¡Que cielos rojos!!, ¡Que pedazo luna!!, ¡Qué bien entraba la cena!!, que de satélites fueron apareciendo (según nos indicaba Albert-in) y ¡que de estrellas!!; Cristina las vio incluso en fuga y dice que casi se tocaban con la mano.
Ahí fue el disfrutar disparando fotos con lo que cada uno tenía a mano. Hasta se nos solicitó dijéramos alguna frase más o menos romántica para grabarla acompañando las imágenes; lástima que solo se nos ocurría hablar de uñas ennegrecidas por el roce de la bota, alguna que otra tos, o carraspeo, alguna ventosidad. ¡Lastima!!

foto: Alberto Lasala
foto: Eva Abascal
foto: Alberto Lasala
foto: Alberto Lasala

Visto lo cual nos fuimos acomodando en el sueño, mecidos por una ligera brisa rasante. No voy a decir que durmiéramos como en casa, pero en un plis-plas amanecía. Y allí estaban de nuevo los fotógrafos disparando al horizonte naciente.

foto: Eva Abascal
foto: Félix Escobar
foto: Félix Escobar
foto: Félix Escobar
foto: Alberto Lasala
foto: Félix Escobar

Tras el desayuno, venía lo de: “algo haremos”, con tranquilidad, “según nos apetezca” o como “veamos la cosa”. Pues la cosa fue: crestear hasta Pic Maou (no confundir con la cerveza, tiene 3074 mtr), al que se accede por una pechada de 8 metros sobre roca descompuesta (los monitores dicen que 4 mtr). A los participantes hubieron de subirnos atados como reos al patíbulo, porque nos resistíamos a subir para luego volver a bajar. Pero lo que no sabíamos que la bajada del susodicho pico iba a ser más delicada si cabe que la ascensión. Piedra suelta, piedra suelta sobre placas de roca en pronunciada pendiente, neveros, etc.

foto: Félix Escobar
foto: Félix Escobar
foto: Félix Escobar
foto: Alberto Lasala
foto: Félix Escobar
foto: Eva Abascal
foto: Eva Abascal
foto: Eva Abascal
selfie: Víctor Maestro
foto: Alberto Lasala
foto: Alberto Lasala
foto: Félix Escobar

Una vez en el fondo de valle, 12 Horas; repuestos con un tentempie, la pregunta del millón. ¿si quereís podemos hacer otro tres mil?, el Maubic, ¡total son 280 mtr y el día que tenemos por delante!. Yo callaba como un puta, esperando que mis colegas se achantaran; Pues,¡ jódete! Tomás-in dice; bueno, por mi bien; Rubén; yo también; dos contra tres, aún quedaba esperanza (porque soy demócrata convencido incluso en montaña); y entonces las dos mujeres al unísono; ¡pues vamos!; ¿Qué iba a decir yo?;Si,si,si…., vamos p’alla.

¡Menudo caos de granito nos esperaba para remontar hasta la cima!. Para colmo; me rueda una piedra, me desequilibro, parto un bastón y caigo como un saco de patatas. Hoy martes llevo la rabadilla que no sé dónde ponerla . Pero una vez arriba; tras las felicitaciones por los 5×3000=15000 mtr, (envidia le vamos a dar al Kilian Jornet  ése) contemplamos al alcance de la mano y en todo su explendor el Pic Long, el lago Tourrat con placas hielo y la sierra dentada de Cap Long, objetivo esta última de los monitores para el siguiente finde.

foto: Félix Escobar
foto: Alberto Lasala
foto: Alberto Lasala
foto: Félix Escobar
foto: Alberto Lasala
selfie: Víctor Maestro

¡Que ojillos lamineros y golosos ponían ellos pensando en lo que les esperaba! Calculaban, el tiempo, el material, el agua que iban a precisar para recorrer la arista. Mientras otros pensábamos en como bajar de allí y cuanto tardaríamos en llegar a la presa.
De los participantes, además del cansancio, uno llevaba una rodilla cascada desde la salida; otro una mano parcialmente útil también de salida, y con la caída, la rabadilla y rodilla doliendo a cada paso; otra con los pies “ampollados”. Un cuadro, vamos.

foto: Félix Escobar
foto: Alberto Lasala
foto: Félix Escobar
foto: Félix Escobar

Tras el largo descenso de la cima, y el largo sendero que bordea al lago de Cap de Long (ya perdonaréis la pesadez del Long, podrían haberle llamado lago Riñon, porque tiene esa forma), llegamos al chiringito de la presa (¿Adivináis el nombre?) y milagrosamente, con cervezas unos, lipton-te otros, acuarios+café otro, desaparecieron primero los dolores, luego el cansancio, después aparecieron las risas y los nuevos proyectos de salidas a realizar.

La representante de la Comunidad de Andalucia, que se había desplazado para conocer in situ como se hacen las cosas en Aragón, quedo vivamente impresionada de la organización, del pundonor de los participantes y especialmente del hacer del/los monitores. Redactó un dossier que le será entregado a la Susana, con un proyecto de levantar un Aneto en la Comunidad y poder hacer algo parecido a lo nuestro.
Creo, que un sabio del Club dijo en una ocasión similar; “esto es riqueza, lo otro es tener dinero”. Me sumo a ese criterio, y agradezco que esta gente vocacional que son los monitores me/nos impidan envejecer.
Salud amigos

foto: Cristina Serrano

texto: Tomas Marcén
fotos: Eva Abascal, Cristina Serrano, Víctor Maestro (selfies), Alberto Lasala y Félix Escobar
Sección Alta Montaña
Club de Montaña Pirineos de Zaragoza

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